Puesta a tierra y malla a tierra en la casa: qué es, qué exige el RIC N°06 de la SEC y cómo saber si la tuya funciona
La puesta a tierra es la parte de la instalación eléctrica que nadie ve y casi nadie revisa. Está enterrada y, mientras todo funciona, no da ninguna señal de vida. Justamente por eso es común encontrar casas donde no existe, donde existe pero quedó desconectada en alguna remodelación, o donde nunca se midió si cumple su función.
Aquí va qué es, qué dice la norma vigente y cómo se comprueba que la tuya sirve.
Qué es una puesta a tierra y para qué sirve
Una puesta a tierra es una conexión eléctrica intencional entre la instalación y el suelo, en general con electrodos de cobre enterrados. Su trabajo es darle a la corriente un camino seguro cuando algo falla.
El caso típico: el aislamiento interno de una lavadora se daña y un conductor queda tocando la carcasa metálica. Sin puesta a tierra, esa carcasa queda energizada esperando que alguien la toque. Con una puesta a tierra en buen estado, la corriente se va por el conductor de protección hacia el suelo, el diferencial detecta la fuga y corta el circuito.
El pliego técnico de la SEC lo dice en términos parecidos: la puesta a tierra existe para limitar la tensión que puede aparecer en las partes metálicas de la instalación y asegurar que las protecciones operen, controlando el riesgo para las personas y los equipos.
Por eso el diferencial y la puesta a tierra trabajan juntos. Un diferencial sin una tierra en condiciones sigue siendo útil, pero protege menos; y una tierra sin diferencial puede dejar la fuga circulando sin que nada la corte.
Tierra de servicio y tierra de protección
La norma distingue dos funciones:
- Tierra de servicio: conecta el conductor neutro de la instalación a tierra, lo más cerca posible del empalme. Asegura que el sistema funcione correctamente y que, ante una falla, la tensión de los conductores respecto de tierra no se dispare.
- Tierra de protección: conecta a tierra las partes metálicas que no llevan corriente en condiciones normales, como carcasas de artefactos, tableros metálicos o estructuras, para evitar que queden con tensión peligrosa.
Ambas pueden compartir un mismo electrodo o tener electrodos separados. Lo que la norma exige es que la solución elegida esté justificada con su cálculo.
Barra, malla a tierra: qué se usa en cada caso
“Malla a tierra” y “puesta a tierra” se usan como sinónimos, pero no son lo mismo. La puesta a tierra es el sistema completo; la malla es una de las formas de construir el electrodo.
- Barra o varilla: una o más barras de cobre enterradas en forma vertical. Es lo más habitual en una casa. Si con una barra no se alcanza el valor exigido, se agregan más, separadas entre sí como mínimo el doble de su largo y unidas con un conductor de al menos 16 mm².
- Malla: una retícula de conductores de cobre desnudos enterrados, a una profundidad mínima de 0,5 metros. Se usa cuando el terreno tiene alta resistividad o cuando la instalación es mayor: industrias, subestaciones, edificios.
- Enfierradura de fundaciones: la norma acepta usar las barras de acero de zapatas y vigas de fundación como electrodo, siempre que cumplan largo, profundidad y diámetro mínimos y que las uniones sean soldadas.
Sobre materiales, el RIC N°06 es explícito: los electrodos y conductores desnudos enterrados deben ser de cobre nuevo, y se prohíbe usar aluminio, fierro o acero no protegido en contacto directo con el suelo. Tampoco se permiten conductores reutilizados o reparados.
Qué exige la norma chilena: el pliego RIC N°06
Desde la entrada en vigencia del Decreto N°8 de 2019 del Ministerio de Energía (Reglamento de Seguridad de las Instalaciones de Consumo de Energía Eléctrica), las exigencias técnicas se ordenan en pliegos. El que regula este tema es el Pliego Técnico Normativo RIC N°06, “Puesta a tierra y enlace equipotencial”, y aplica a todas las instalaciones de consumo en baja y media tensión. Los puntos que más le importan a una vivienda:
- Valor de la tierra de servicio: no debe superar los 20 ohm. Se permite llegar hasta 80 ohm en instalaciones de baja tensión que cumplan condiciones específicas; por ejemplo, instalaciones de hasta 10 kW con esquema de neutralización, interruptor general que corte todos los conductores (incluido el neutro), diferencial de 300 mA en los alimentadores y todos los circuitos con diferenciales de 30 mA o menos.
- Valor de la tierra de protección: no es un número fijo. Se calcula para que ninguna parte metálica quede con una tensión de contacto mayor a la de seguridad que fija el pliego RIC N°05: 50 V en corriente alterna en lugares secos y 24 V en lugares húmedos.
- Punto de medición accesible: todo sistema de puesta a tierra debe tener una camarilla de registro (de al menos 160 mm de diámetro) o una caja de registro (de al menos 30 x 30 cm) donde se pueda medir.
- Quién la comprueba: la puesta a tierra se comprueba al construirla y se revisa después por un instalador eléctrico autorizado por la SEC. El diseño es responsabilidad de quien proyecta la instalación, y la ejecución y comprobación de los valores, de quien la ejecuta.
- Mantención: el propio pliego reconoce que las puestas a tierra pierden efectividad con el tiempo por corrosión, fallas eléctricas, daños mecánicos y rayos, y que deben inspeccionarse y repararse cuando la inspección lo indique.
Cómo se mide una puesta a tierra
La medición no se hace con un tester común. Se usa un instrumento específico (telurómetro u óhmetro de tierra) que, según el RIC N°06, debe contar con certificado de calibración vigente. La verificación incluye una inspección visual y la medición de la resistencia, y el resultado debe quedar respaldado con registro fotográfico y un informe.
El pliego describe dos métodos:
- Caída de potencial: se clavan dos electrodos auxiliares en línea con la puesta a tierra, a distancias definidas, y se mide. Es el método exigido para la recepción de una puesta a tierra nueva, y se recomienda repetirlo en una segunda dirección para confirmar el resultado.
- Pinza de tierra: se abraza el conductor de tierra con una pinza especial, sin clavar electrodos. Es práctico en ciudad, donde no hay espacio para el otro método, pero la norma solo lo acepta para inspeccionar un sistema existente, no para recibir uno nuevo.
Ver que la barra está enterrada no dice nada sobre su valor. Una barra puede existir y medir muy por encima de lo exigido, sobre todo en terrenos de relleno, secos o pedregosos.
Señales de que tu puesta a tierra puede estar fallando
- La casa tiene enchufes de tres orificios, pero nadie sabe si el orificio de tierra está conectado a algo.
- Es una construcción antigua y no hay camarilla de registro a la vista en el patio ni en el antejardín.
- Se hizo una ampliación, se cambió un piso exterior o se hizo una excavación cerca de donde estaba la barra.
- El conductor de tierra que llega al tablero o a la barra está suelto, cortado o con sulfato verde en la unión.
- Instalaste o vas a instalar un cargador de auto eléctrico, un termo o equipos de climatización, que dependen de una buena tierra para que sus protecciones funcionen.
Ninguna confirma una falla por sí sola, pero cualquiera justifica medir.
Caso aparte: si sientes un cosquilleo al tocar la lavadora, el refrigerador, un calefactor o la grifería de la ducha, no vuelvas a tocar ese equipo, baja su automático y llama a un electricista.
Cómo lo revisamos
Una puesta a tierra no se da por buena solo porque la barra exista. Nuestros electricistas a domicilio son instaladores autorizados por la SEC y hacen un diagnóstico de seguridad de cables, protecciones y tablero, que es el punto de partida para saber qué hay que corregir. Si el tablero de tu casa no tiene diferencial, la normalización del tablero es uno de los trabajos que hacemos.
¿Llegaste hasta aquí porque salta el diferencial? Antes de llamar, lee qué revisar cuando se corta la luz: varias causas se pueden descartar sin herramientas.
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